jueves, 6 de febrero de 2014

Interactuar con los escritores

Es muy seguro que si caminamos en un hermoso jardín repleto de jazmines, saldremos de ahí impregnados con el aroma de esas flores. Así debe ocurrir en muchos aspectos de nuestra cotidianidad. El refrán "Dime con quien andas y te diré quién eres" se cumple en cualquier ámbito de nuestra vida y todo depende de la decisión que tomemos para ello. Aplicando esa situación y relacionándolo con la lectura, tenemos un excelente escenario con la lectura y la escritura.


Me refiero a los escritores en general, esas personas que con o sin formación especial nos muestran esas historias fascinantes que enganchan, personajes espectaculares de los que nos encariñamos o ambientes increíbles para viajar sin movernos. Gracias a ellos nos dedicamos a jugar con nuestra imaginación y descubrir horizontes increíbles.


Eso sí, estos escritores no son cineastas, artistas musicales o deportistas que anhelan la fama de forma inmediata y presencial (como una alfombra roja, un escenario o una cancha deportiva), sino los verdaderos profesionales de la pluma que se dedican desde su lugar inspirador a crear los motivos de nuestro deleite literario.

Es ahí cuando pienso en aquellos autores que ya no están entre nosotros, los que sí están pero muy ajenos a sus lectores o los reservados e inaccesibles. Cuán difícil es ofrecer mi opinión de alguna novela a algunos de los nombrados anteriormente.

Sin embargo, un hecho académico muy trivial cambió esta percepción y de verdad fue muy gratificante. Un par de alumnas que debían realizar un análisis a una novela tenían problemas sobre el resumen biográfico de su autora; como no aparecía información suficiente en Internet ni en el libro, les indiqué que averiguaran si poseía una página oficial o Twitter y le escribieran. Algo dudosas, se pusieron manos a la obra. A la semana siguiente me comentaron que esta autora les respondió (en inglés, porque es británica) y les solventó todas las dudas que tenían sobre la novela.

Conversar con escritores y que conozcan nuestras inquietudes, así como compartir sus experiencias literarias y las impresiones que tenemos sobre sus novelas, son elementos tan valiosos y especiales para cualquier lector. 

La interacción se acentúa actualmente no sólo con las conocidas tertulias literarias que se organizan con un autor, además de ponencias en ferias del libro o congresos; inclusive los bautizos de libros o firma de autógrafos sirven para este propósito de acercar más a los escritores con sus lectores. 

Sin embargo, la tecnología con las redes sociales y portales literarios otorgan un agregado para compartir con aquellos literatos de otras latitudes (como el testimonio anteriormente citado). Entre los jóvenes debe propiciarse más este aspecto pues su capacidad de asombrarse y expresarse debe ser aprovechada en función de la lectura. Eso sí, no se trata de confundir la situación para un mero aspecto académico, sino destinarlo a promover la lectura desde la posición del autor de la obra como acompañante.

Así que la invitación es a todos aquellos escritores en general que aún no han dado el paso de acercarse a sus lectores, que lo hagan con la motivación de empaparse en una lluvia de opiniones que algunas veces nos enfriará, otras tantas refrescará, pero siempre servirá para impulsar ese propósito compartido de crear un mundo más literario.